Vecinos de Kilómetro 5 exigen enrocado para frenar erosión costera
La erosión costera en Kilómetro 5 genera preocupación entre los vecinos, quienes reclaman acciones urgentes para evitar el colapso del camino. A pesar de promesas de las autoridades, las obras no han comenzado y el deterioro avanza.

La comunidad de Kilómetro 5, en las afueras de Comodoro Rivadavia, enfrenta una grave situación debido a la erosión costera que amenaza el camino en esa zona. Desde hace meses, los vecinos han solicitado la realización de un enrocado que detenga el avance del mar y salve el acceso a la carretera. Sin embargo, hasta el momento, las obras prometidas por los funcionarios no han comenzado, aumentando la angustia de los residentes.
Aníbal Roberts, un referente del barrio, explicó que tras una intensa marejada en julio, el funcionario municipal Walter Navarro se comprometió a gestionar el enrocado. Sin embargo, diversos contratiempos han retrasado la intervención. En primer lugar, la falta de maquinaria adecuada y, posteriormente, el mal estado del terreno debido a lluvias y nevadas, han impedido el inicio de los trabajos. La situación se torna más crítica a medida que el tiempo pasa sin que se realicen acciones concretas.
Roberts hizo hincapié en que, a pesar de haber recibido una actualización el 19 de agosto sobre la autorización para proceder con la obra, las condiciones de acceso al área donde se encuentran las rocas necesarias para el enrocado han sido problemáticas. El barro acumulado ha dificultado el ingreso de los equipos, lo que ha generado una creciente frustración en la comunidad. La falta de comunicación reciente ha intensificado la incertidumbre entre los habitantes sobre la solución a este problema.
El principal temor de los vecinos radica en que el deterioro del camino no solo afecte su tránsito, sino que también comprometa el suministro de servicios esenciales para las familias de la zona. Roberts alertó sobre la posibilidad de que, si el camino colapsa, se cortarían los accesos a la electricidad, el agua, el gas y la cloaca, lo que podría derivar en un grave problema social.
Además, el referente advirtió que la situación pone en riesgo la llegada de servicios de emergencia, como ambulancias y bomberos, lo que podría dejar a las familias aisladas ante cualquier eventualidad. Este escenario se torna especialmente preocupante en el tramo entre las calles Arenales y Reconquista, donde la acción del mar ha socavado notablemente el terreno.
La comunidad espera una respuesta urgente de las autoridades para evitar que el colapso del camino se convierta en una realidad cotidiana. La implementación de medidas preventivas, en lugar de reactivas, debería ser una prioridad para garantizar la seguridad y el bienestar de los vecinos de Kilómetro 5.