Vecinos de La Sirena piden mejorar seguridad y tránsito en Neuquén
Los residentes de La Sirena en Neuquén Capital expresan su preocupación por el aumento de accidentes de tránsito y hechos de inseguridad. Solicitan la instalación de semáforos y reductores de velocidad, así como alertar sobre personas ajenas al barrio que podrían estar robando.

Los habitantes del barrio La Sirena, ubicado en la ciudad de Neuquén, han hecho un llamado urgente por la creciente cantidad de accidentes viales y robos en la zona. Los habitantes señalan que la intersección de las calles Namuncurá y Remigio Bosch se ha convertido en un punto crítico, donde se registran choques frecuentemente. Recientemente, un accidente en cadena protagonizado por un automóvil que se dio a la fuga reavivó la demanda de medidas por parte de los vecinos.
María Chiguay, miembro de la comisión vecinal, destacó que el caos vehicular se ha intensificado debido a obras en la zona y a cambios en la circulación que han generado confusión. Las conductas imprudentes como cruzar en rojo y estacionarse de manera inadecuada han dificultado la circulación. Desde la comisión se han solicitado la instalación de semáforos, reductores de velocidad y cámaras de seguridad para mejorar la situación, pero hasta el momento no han recibido respuestas satisfactorias de las autoridades.
Además del problema del tránsito, los vecinos se muestran alarmados por una ola de inseguridad. Informan sobre la presencia de individuos desconocidos que se acercan a las casas bajo falsos pretextos, lo que ha generado desconfianza entre los residentes. Un incidente reciente involucró a un hombre que ingresó a una vivienda y asaltó a una adulta mayor, lo que ha intensificado las preocupaciones sobre la seguridad en la comunidad.
En respuesta a esta situación, Chiguay exhortó a los residentes a no abrir la puerta a desconocidos y a reportar cualquier actividad sospechosa. Para mejorar la seguridad, se ha implementado un grupo de WhatsApp con aproximadamente 340 participantes que permite una comunicación directa con la Comisaría 17, facilitando la colaboración entre los vecinos y las fuerzas de seguridad.
A pesar de la cooperación policial, que ha generado resultados positivos en la vigilancia del barrio, los vecinos sostienen que son necesarias soluciones estructurales para solucionar de manera definitiva los problemas de tránsito y delincuencia. La presión social continúa en aumento, ya que el barrio, que alberga a muchos adultos mayores, requiere medidas que garanticen su seguridad y bienestar en el día a día.