Venezuela restablece su conectividad marítima tras reparación de cable submarino
Venezuela ha recuperado totalmente su conectividad a internet tras la reparación del cable submarino que había sufrido daños por un sismo de magnitud 7,5. La reconstrucción, que implicó a 200 profesionales de distintos países, finalizó 29 días después del problema y tuvo un costo cercano a 4 millones de dólares.

El país caribeño logró restablecer su conectividad a internet en un 100% luego de la reparación del cable submarino necesaria tras un doble sismo de magnitud 7,5 que ocurrió el 24 de junio de 2026. La información fue confirmada por Maria Claudia Rey, directora de Cirion Technologies, quien destacó que el servicio ha vuelto a estar operativo en su totalidad y que la disponibilidad alcanza un 99,9%. Esto es particularmente relevante en un país donde la conectividad a internet es crucial para la comunicación y la economía.
La reparación del cable submarino, que se sitúa a 1.800 metros de la costa en La Guaira, requirió seis días de trabajo en el lecho marino y la movilización de cerca de 200 expertos de diferentes nacionalidades, además de un buque especializado, el Wave Sentinel. Este buque partió el 14 de julio y arribó a Venezuela después de efectuar una escala en Curazao para cargar repuestos y personal técnico. Los procedimientos de reparación comenzaron con la localización del corte en las fibras ópticas, que resultó ser más complicado de lo previsto, ya que las puntas del cable se encontraban a más de 270 metros de distancia, una situación anómala provocada por la naturaleza horizontal del sismo.
Durante el proceso de reparación, los ingenieros del Wave Sentinel realizaron fusiones milimétricas de las fibras ópticas, una tarea crítica que garantiza la integridad del cable una vez restablecido el servicio. Se llevaron a cabo pruebas de conectividad exitosas hacia puntos en Panamá y St. Croix antes de encapsular el cable y devolverlo a su posición en el fondo marino. Este esfuerzo no solo enfatiza la importancia de la precisión técnica en las operaciones submarinas, sino también la colaboración internacional necesaria para llevarlas a cabo.
El costo total de la operación alcanzó cerca de 4 millones de dólares, que abarcaron diversos componentes como permisos, logística, y el impacto por la interrupción del servicio. Este costo refleja la magnitud del proyecto y su importancia para el mantenimiento de las redes de comunicación del país.
La tarea de restaurar la conectividad también implicó una gestión coordinada con las autoridades venezolanas, donde se debieron obtener múltiples permisos a nivel gubernamental, mostrando así un esfuerzo conjunto para garantizar el retorno a la normalidad después del desastre natural. La recuperación del cable submarino no solo beneficia a los usuarios individuales, sino que también tiene un impacto más amplio en la economía y la infraestructura tecnológica de Venezuela, afectada por años de crisis.