Verón critica duramente el arbitraje y el operativo policial tras la Supercopa
La final de la Supercopa Internacional generó polémica tras la derrota de Estudiantes de La Plata ante Rosario Central. El presidente del club, Juan Sebastián Verón, cuestionó el arbitraje y el operativo policial que afectó a los hinchas platenses durante el encuentro.

La final de la Supercopa Internacional, disputada en el Estadio Madre de Ciudades en Santiago del Estero, estuvo marcada por la controversia tras la victoria de Rosario Central sobre Estudiantes de La Plata por 3-1. La jornada se vio empañada no solo por el desarrollo del partido, sino también por las duras críticas del presidente del Pincha, Juan Sebastián Verón, quien se pronunció tanto sobre el arbitraje como sobre la organización del evento.
Desde el inicio del partido, los problemas fueron evidentes. Muchos micros que transportaban a los hinchas de Estudiantes, que realizarían un viaje de más de 20 horas, no pudieron llegar a tiempo al estadio, lo que generó un clima de descontento en torno a la logística del operativo policial local. Este fallo en la planificación fue señalado por Verón como una falta grave de respeto hacia los simpatizantes del club.
El clima se tornó aún más tenso cuando, durante el primer tiempo, Estudiantes tomó la delantera gracias a un gol de Guido Carrillo. Sin embargo, Rosario Central empató rápidamente con un tiro libre de Ángel Di María, que después logró convertir un penal señalado por el árbitro Darío Herrera tras la intervención del VAR. Esta decisión encendió aún más las críticas de Verón, que no dudó en utilizar sus redes sociales para expresar su indignación, afirmando que los hinchas habían sido maltratados y que la impunidad del arbitraje era inaceptable.
Verón calificó el operativo como "una puesta en escena ridícula" y el brindis de la organización del evento, afirmando que resultó innecesaria para lo que se esperaba de una final de tal magnitud. Además, expresó que el trato a los hinchas de Estudiantes fue infame, señalando que la falta de acceso adecuado al estadio fue un error logístico que nadie debería permitir.
A lo largo del encuentro, a medida que el partido avanzaba, la frustración de los fanáticos y de la dirigencia se acentuaba. Verón incluso compartió una imagen del penal convertido por Di María, cuestionando una supuesta invasión al área, lo que, según su interpretación, debería haber llevado a repetir el remate. Sus comentarios se hicieron virales y se convirtieron en el centro de atención de la jornada futbolística.
Finalmente, en el campo de juego, Rosario Central se mantuvo firme en su desempeño, logrando la victoria. Sin embargo, el escándalo por el arbitraje y la atención sobre el malestar ocasionado a los hinchas de Estudiantes dejó una marca en este evento deportivo que debería haber sido una celebración del fútbol argentino.