Victoria Villarruel permite voto virtual a senadora embarazada en debate clave
La presidenta del Senado, Victoria Villarruel, autorizó el voto virtual de la senadora Anabel Fernández Sagasti, quien se encuentra en avanzado embarazo y con contraindicaciones para viajar. Esta medida, que debe ser aprobada por el pleno, podría influir en una votación crucial sobre la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.

La senadora Anabel Fernández Sagasti, del partido Unión por la Patria, recibirá autorización para participar de manera remota en la sesión del Senado pautada para el jueves. La decisión fue tomada por Victoria Villarruel, presidenta de la cámara, quien firmó un decreto que habilita de forma excepcional y transitoria su voto virtual. Fernández Sagasti, con 32 semanas de embarazo y considerado de riesgo, se encuentra impedida de viajar desde Mendoza a Buenos Aires por recomendación médica.
Este decreto no se implementará de manera automática, ya que requiere la aprobación del pleno del Senado al inicio de la sesión. La participación a distancia alcanza relevancia en un contexto en el que se debatirá un proyecto considerado crucial, denominado Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, también conocido como la ley de extranjerización de tierras. Esta iniciativa del Gobierno nacional genera una significativa controversia y polarización política.
Los colaboradores de Fernández Sagasti están trabajando para reunir los votos necesarios que posibiliten su participación virtual. En caso de ser autorizada, el interbloque opositor contaría con la representación completa de sus miembros, lo cual podría influir en los resultados de la votación sobre la mencionada ley.
La medida adoptada por Villarruel se basa en precedentes de la pandemia de COVID-19, período en el cual el Senado implementó un sistema híbrido que combinaba sesiones presenciales y virtuales. Esta modalidad fue posteriormente validada por la Corte Suprema, lo que sienta un precedente para su uso en circunstancias excepcionales como la actual.
La votación del jueves es de gran trascendencia, ya que podría definir el rumbo de la política agraria en Argentina, un asunto que acarrea importantes implicancias económicas y sociales para las provincias patagónicas, donde la propiedad y uso de la tierra son temas sensibles dadas las características geográficas y los intereses en juego en la región.
Así, el desenlace del debate será mayormente observado, no solo por su impacto político inmediato, sino también por sus posibles repercusiones en el plano económico y social de regiones como la Patagonia, que depende en gran medida de la regulación y el uso de sus tierras. Queda por ver cómo se desarrollará esta sesión y qué decisiones se tomarán al respecto.