Viedma celebra 20 años de la Casita de Nehuén con un proyecto de cine comunitario
La Casita de Nehuén, un espacio comunitario en el barrio Guido de Viedma, cumple 20 años y se destaca por su proyecto de cine comunitario, que ha permitido a jóvenes participar y ganar premios en festivales. El proyecto ha evolucionado y se ha convertido en un punto de encuentro para construir historias propias y abordar problemáticas locales a través del cine.

La Casita de Nehuén, un espacio comunitario ubicado en el barrio Guido de Viedma, está celebrando sus 20 años de actividad al servicio de la juventud. Desde su fundación, este sitio ha ofrecido talleres gratuitos en diversas áreas, así como un espacio de escucha y acompañamiento para más de un centenar de adolescentes, contribuyendo a su desarrollo académico y personal.
Recientemente, un grupo de jóvenes ha emprendido un proyecto de cine comunitario que se ha destacado en festivales locales y nacionales. La iniciativa, que empezó a gestarse hace algunos años, ha permitido que estos jóvenes aprendan a contar sus propias historias a través del arte cinematográfico. Romina Polizzi, una de las talleristas involucradas, señala que la propuesta inicial del grupo se ha transformado, desarrollando un enfoque narrativo centrado en las vivencias del barrio.
Uno de los primeros cortometrajes producido fue "Agua zombie", que abordó de forma humorística los problemas de acceso al agua potable y las deficiencias en la infraestructura sanitaria del barrio. Este trabajo no solo captó la atención por su contenido, sino que también fue el inicio de varios reconocimientos en festivales. Posteriormente, otros trabajos como "Abasto" y "El duelo de la nada" obtuvieron premios relevantes que elevaron aún más el perfil del proyecto.
Además de la producción de cortometrajes, los adolescentes de la Casita han participado como jurados en festivales de cine, lo que ha enriquecido su experiencia y les ha brindado una visión más amplia sobre el mundo del cine y la cultura. En un reciente festival que reunió a más de 200 jóvenes de Argentina, Chile y Uruguay, los participantes pudieron compartir sus conocimientos y construir redes con otros creadores de la región.
El programa no solo se enfoca en el cine, sino que también ofrece un acompañamiento integral a los jóvenes, ayudándolos a concluir sus estudios y enfrentando situaciones familiares adversas. Este compromiso ha permitido que el grupo, que actualmente tiene entre 15 y 19 años, crezca y desarrolle habilidades no solo en el ámbito cinematográfico, sino también en su formación como individuos responsables dentro de su comunidad.
La Casita de Nehuén se ha consolidado como un faro de esperanza y crecimiento en Viedma, permitiendo a los jóvenes no solo aprender sobre cine, sino también adquirir herramientas para enfrentar la vida de manera positiva. El futuro del proyecto es promisorio, y se espera que continúe fomentando la creatividad y el trabajo en equipo entre los adolescentes.