Weretilneck confirma obligatoriedad del control biométrico facial en hospitales
El gobernador Alberto Weretilneck reafirmó la obligatoriedad del control biométrico facial en hospitales, luego de una suspensión temporal por parte de la Cámara Laboral de Viedma. A pesar de las críticas y recursos administrativos, el sistema se implementará con ciertas correcciones vinculadas a la falta de información al personal y el tratamiento de datos.

La reciente decisión del gobernador Alberto Weretilneck de mantener la obligatoriedad del control biométrico facial en los hospitales de la provincia de Río Negro marca un nuevo capítulo en una controversia que involucra tanto a las autoridades como a los sindicatos del sector salud. Este sistema, que se había suspendido temporalmente por la Cámara Laboral de Viedma, fue reafirmado mediante el decreto Nº 903 publicado en el Boletín Oficial, donde se confirma que el control de asistencia es una competencia del Estado empleador.
La implementación del control biométrico no ha estado exenta de disputas. En agosto, Asspur, el sindicato de trabajadores de la salud, había presentado un recurso administrativo en contra del mecanismo, lo que llevó a que la Cámara Laboral decidiera pausarlo hasta que se resolviera el trámite. Esta suspensión se basó en la necesidad de analizar su legalidad, dado que un fallo previo de un tribunal ya había declarado inconstitucional la norma que habilitaba su aplicación.
A pesar de la controversia, la postura del gobierno se mantuvo firme en que no se requiere el consentimiento de los empleados para el registro de asistencia, al considerar que ello forma parte de las obligaciones inherentes al empleo público. Sin embargo, el decreto también reconoce falencias en la comunicación hacia el personal y admite que hubo demoras en la respuesta a las inquietudes planteadas por Asspur.
Asimismo, Weretilneck enfatizó que el sistema no conserva imágenes de los trabajadores, creando en su lugar “plantillas matemáticas irreversibles”, lo que se alinea con los argumentos del gobierno en torno a la protección de datos. No obstante, el ministerio también hizo referencia a la naturaleza sensible de la información biométrica, lo que añade una capa de complejidad al debate sobre la implementación del sistema.
La discusión sobre el control biométrico no se limita solo a aspectos técnicos; abarca cuestiones de derechos laborales y del manejo de información personal. La falta de información clara y oportuna ha sido una de las críticas más señaladas por los trabajadores de la salud, quienes consideran que esto ha contribuido al malestar y a la resistencia hacia la medida.
Con la reafirmación de la obligatoriedad del sistema, se establece un nuevo desafío para las autoridades: garantizar que el tratamiento de los datos biométricos cumpla con los estándares necesarios de seguridad y transparencia. El próximo paso del gobierno será abordar estas críticas y buscar un camino para su adecuada implementación en el contexto de la salud pública provincial.