Yacyretá abre compuertas para controlar crecidas por fenómeno de El Niño
Debido al inicio del fenómeno de El Niño, la central hidroeléctrica Yacyretá abrió sus compuertas para controlar el aumento del caudal del río Paraná. Las precipitaciones en la cuenca del Iguazú han generado condiciones de riesgo en poblaciones ribereñas y actividades productivas del Litoral argentino.

En un contexto crítico causado por el fenómeno de El Niño, la represa hidroeléctrica Yacyretá decidió abrir sus 18 compuertas para gestionar las crecientes del río Paraná, que han sido acentuadas por fuertes lluvias recientes. Esta medida responde a la necesidad de regular el caudal que, según estimaciones del ingeniero Ronnie Ayala, alcanzó aproximadamente 28.000 metros cúbicos por segundo en la altura de la represa, y se espera que continúe subiendo en los días siguientes.
Las intensas precipitaciones registradas en la cuenca del Iguazú, que alimenta el embalse, han activado un monitoreo constante sobre la situación de los ríos y las condiciones meteorológicas. Alejandra Cristanchi, jefa argentina del área de Hidrología de Yacyretá, aclaró que la apertura de las compuertas tiene como fin amortiguar la creciente y mitigar sus efectos en regiones aledañas, aunque no puede evitar por completo el riesgo de inundaciones.
Hasta el momento, la descarga de agua se sitúa en torno al 30% de la capacidad de la represa. La medida se implementa de manera gradual y controlada, garantizando que se respete la regulación técnica necesaria para lidiar con el contexto hidrológico actual. La expectativa es que el caudal en el río siga incrementándose, y las autoridades están preparadas para evaluar si serán necesarias más aperturas en los próximos días.
Ante esta situación, la Entidad Binacional Yacyretá anunció el cierre temporal del paso fronterizo entre Ayolas (Paraguay) e Ituzaingó (Corrientes), que se encuentra sobre la represa. Esta restricción, vigente desde el 12 hasta el 17 de octubre, busca prevenir incidentes debido a las crecidas. La represa Itaipú, también gestionada de forma binacional, ha adoptado acciones similares abriendo su vertedero para manejar el inusitado aumento del caudal.
Las autoridades hidroeléctricas están trabajando arduamente para adaptar sus operaciones a las condiciones emergentes y minimizar el impacto en las localidades ribereñas. Al mismo tiempo, la situación puede afectar las actividades productivas en el Litoral argentino, donde las comunidades dependen en gran medida de la regulación de los ríos para su subsistencia y desarrollo.