YPF Luz duplica ingresos, pero cae su margen por falta de gas
YPF Luz experimentó un notable incremento en sus ingresos durante el tercer trimestre de 2026, aunque enfrentó una caída significativa en su margen EBITDA debido a la falta de gas en el norte del país. La nueva normativa para la compra de combustibles ha modificado el panorama operativo, impactando tanto en los costos como en la producción.

Entre julio y septiembre de 2026, YPF Luz reportó ingresos de 365,5 millones de dólares, lo que representa un aumento del 99,6% en comparación con el mismo período del año anterior. Sin embargo, la situación operativa mostró un descenso en la generación eléctrica del 9,5%, alcanzando un total de 3.334 GWh, y una caída drástica en el margen EBITDA, que pasó del 58,3% al 35,2%. Este panorama revela que, aunque las ventas se duplicaron, los costos también se incrementaron de manera considerable, afectando la rentabilidad de la compañía.
El cambio en el modelo de compra de combustibles, implementado a través de la Resolución 400/2025, ha reconfigurado la manera en que las generadoras de energía adquieren sus insumos. Anteriormente, CAMMESA se encargaba de la compra centralizada de gas y gasoil. Ahora, cada generadora debe gestionar su propio combustible, trasladando los costos a los precios de venta de la energía. Como resultado, las ventas de energía térmica en el mercado spot pasaron de 52,8 millones a 191,2 millones de dólares en un año, mientras que los costos operativos crecieron de 81 millones a 237,8 millones de dólares.
Un ejemplo representativo de este contexto es la central El Bracho, ubicada en Tucumán, que vio una reducción del 52,5% en su producción, pasando de 855 GWh a 406 GWh, a pesar de contar con una alta disponibilidad de sus equipos. La escasez de gas natural en la región fue la causa principal de esta disminución, afectando no solo a esta central, sino a toda la generación térmica de YPF Luz, que dio como resultado una baja general del 14,6% en la producción térmica.
En contraste, el Complejo Tucumán logró aumentar su producción en un 64,2% debido a que la empresa tomó la iniciativa de adquirir combustible directamente durante los meses más críticos de escasez. Este caso evidencia que la disponibilidad de combustible, más que la capacidad técnica, determina la capacidad de generación de energía en el actual contexto de mercado.
La raíz del problema radica en la infraestructura de gas, especialmente para el noroeste argentino, que históricamente dependió del gas importado de Bolivia. La reversión del Gasoducto Norte, diseñada para transportar gas de Vaca Muerta hacia esta región, aún está incompleta y necesita de cuatro plantas compresoras que están pendientes de construcción, lo que limita el suministro necesario durante los meses fríos.
Esta falta de infraestructura no solo afecta a los hogares y las industrias locales, sino que tiene repercusiones a nivel nacional, poniendo de manifiesto la necesidad de inversiones para garantizar la continuidad del suministro en una región donde la demanda de energía es crítica.