Cuatro minutos diarios de ejercicio mejoran la movilidad en mayores de 65 años
Un reciente estudio revela que dedicar solo cuatro minutos al día a ejercicios simples puede mejorar significativamente la movilidad y fuerza en personas mayores de 65 años. La investigación, conducida por la Facultad de Medicina de Penn State, destaca la importancia de integrar esta rutina breve en la vida cotidiana de los adultos mayores.

Un estudio científico realizado por la Facultad de Medicina de Penn State ha demostrado que apenas cuatro minutos de ejercicio diario pueden generar mejoras notables en la fuerza, el equilibrio y la movilidad de las personas mayores de 65 años. La investigación, publicada en la revista PLOS One en marzo de 2026, establece la efectividad de una rutina breve para fomentar la actividad física en adultos mayores, un aspecto crucial para su calidad de vida.
La investigación fue llevada a cabo con 97 participantes, cuya edad promedio fue de 74 años. Se dividieron aleatoriamente en dos grupos: uno que siguió un programa de ejercicios y otro que mantuvo su actividad habitual sin ninguna modificación. Inicialmente, los participantes realizaban en promedio solo 18 minutos de ejercicio a la semana, lo que evidencia un bajo nivel de actividad física en este grupo de edad.
El programa, denominado FAST-2 (Entrenamiento de Fuerza para la Actividad Funcional), estaba compuesto por cuatro ejercicios de 30 segundos cada uno, con pausas de 30 segundos entre ellos, sumando un total de cuatro minutos diarios. Cada participante recibió bandas elásticas de resistencia y un escalón ajustable, además de instrucciones para realizar los movimientos. También se ofrecieron versiones modificadas de los ejercicios para adaptarse a distintas capacidades físicas.
Tras un seguimiento de 12 semanas, los resultados mostraron que quienes participaron en el programa experimentaron mejoras significativas en dos pruebas físicas clave: la capacidad de levantarse de una silla y el equilibrio al estar de pie. Estas habilidades son fundamentales, ya que su deterioro puede incrementar el riesgo de caídas y la dependencia en las tareas diarias.
El estudio también reveló que el 81% de los participantes cumplió con la rutina de ejercicios programada, destacando la buena adherencia al entrenamiento. Christopher Sciamanna, principal autor del estudio y profesor de Medicina y Salud Pública, considera que la naturaleza breve de estas sesiones puede facilitar su integración en la rutina diaria de los adultos mayores.
Aunque los investigadores notaron mejoras en el rendimiento físico, señalaron que no se demostró que esta rutina reduzca la cantidad de caídas o la necesidad de atención institucional. No obstante, resaltan que el entrenamiento de fuerza, ya sea utilizando el propio peso corporal o bandas de resistencia, puede ayudar a los mayores a mantener independencia y calidad de vida.