El ejercicio aeróbico puede rejuvenecer el cerebro hasta un año, según estudio
Investigaciones recientes muestran que un entrenamiento regular de ejercicio aeróbico puede reducir la edad biológica del cerebro en hasta un año. Este hallazgo proviene de un ensayo clínico que involucró a 130 adultos y destaca la importancia de la actividad física para el envejecimiento cerebral.

El envejecimiento saludable del cerebro no solo se logra mediante la estimulación mental, sino también gracias a la práctica de ejercicio físico. Un nuevo estudio realizado por expertos del AdventHealth Research Institute y la Universidad de Pittsburgh sugiere que el ejercicio aeróbico regular puede tener efectos significativos en la salud cerebral, haciendo que el cerebro parezca casi un año más joven. Este hallazgo se basa en un ensayo clínico presente entre 130 adultos que contaban con edades de entre 26 y 58 años.
Durante un año, los participantes que siguieron un programa de ejercicio aeróbico de intensidad moderada a elevada realizaron dos sesiones supervisadas de 60 minutos semanales y sumaron además actividad física adicional para alcanzar aproximadamente 150 minutos de ejercicio por semana. Esta cantidad es consistente con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que sugiere entre 150 y 300 minutos de actividad física moderada o entre 75 y 150 minutos de actividad vigorosa semanalmente.
El estudio utilizó resonancias magnéticas para evaluar la estructura cerebral antes y después del año de ejercicio. Los investigadores calcularon un parámetro denominado 0edad cerebral estimada0, que permite correlacionar ciertas características estructurales del cerebro con la edad cronológica de cada individuo. Los resultados mostraron que el grupo que realizó ejercicio experimentó una reducción en este marcador de aproximadamente 0,60 años, mientras que el grupo control, el que no modificó su ritmo de vida, tuvo un aumento de 0,35 años. La diferencia total entre ambos grupos fue de casi un año.
Este avance refuerza la idea de que la actividad física regular no solo es clave para mantener el estado físico general, sino que también desempeña un papel crucial en la salud cerebral. Los investigadores recalcan la importancia de la consistencia y la integración de movimientos en la rutina semanal, resaltando que no es necesario realizar entrenamientos prolongados para obtener beneficios significativos.
La mejora observada en la capacidad cardiorrespiratoria de los participantes que realizaron actividad física subraya el vínculo entre el ejercicio y la salud cognitiva. Estas conclusiones no solo son relevantes para la población adulta en general, sino que tienen implicancias cruciales para el bienestar de la población mayor, que busca mantener su calidad de vida a través del envejecimiento saludable.
En resumen, este estudio muestra que un programa de ejercicio sencillo, alineado con las pautas internacionales, puede mejorar notablemente la salud cerebral a lo largo del tiempo. Con una rutina de actividad física, los efectos de envejecimiento cerebral pueden ser significativamente reducidos, proporcionando un enfoque práctico para quienes desean cuidar su salud cognitiva y general.