Factores que causan la aparición de canas y cómo retrasarlas
La pérdida de color en el cabello es un proceso biológico vinculado a la genética, la nutrición y el estrés. Conocer estos factores puede ayudar a retrasar su aparición y mantener hábitos saludables.

La aparición de canas es un proceso natural que afecta a la mayoría de las personas a medida que envejecen. Este fenómeno se vincula a la disminución de melanocitos en las raíces del cabello, que son las células encargadas de producir melanina, el pigmento que da color al pelo. Según Carolina Castell, bióloga y profesora, estas células se agotan con el tiempo o dejan de funcionar adecuadamente, lo que resulta en la producción de cabello sin pigmento.
La genética es uno de los factores más influyentes en la aparición de canas. Castell destaca que si los padres experimentaron encanecimiento a una edad temprana, es probable que sus hijos también lo hagan. De hecho, se ha identificado el gen IRF4, relacionado con este proceso. Sin embargo, la genética no es el único determinante, y el estilo de vida puede desempeñar un papel en la modulación de este proceso.
La alimentación también es crucial en la salud capilar. Nutrientes como las vitaminas del grupo B, en particular la B12, junto con minerales como hierro, zinc y cobre son esenciales. Este último mineral es especialmente importante porque ayuda a la producción de melanina. Por lo tanto, una dieta equilibrada puede ser un factor preventivo en el enrojecimiento prematuro del cabello.
Además, el estrés crónico representa otro factor que acelera la aparición de las canas. Estudios recientes indican que el estrés activa el sistema nervioso simpático, lo que puede agotar las células madre de los melanocitos de manera irreversible. Esto enfatiza la necesidad de gestionar el estrés y la ansiedad para ayudar a mantener la salud del cabello.
La aparición de canas también sigue un patrón etéreo, que varía según la herencia familiar y el origen étnico. Este proceso se clasifica como canicie prematura cuando ocurre antes de los 20 años en personas de origen caucásico, antes de los 25 en asiáticos y antes de los 30 en africanos. En tales casos, es recomendable investigar problemas médicos subyacentes, como deficiencias nutricionales o enfermedades autoinmunes.
Por último, aunque algunos pueden intentar arrancar las canas como solución rápida, la mayoría de los especialistas desaconsejan esta práctica. Si bien puede parecer inofensivo, con el tiempo puede generar un problema mayor. En su lugar, fomentar hábitos de vida saludables, como evitar el tabaco y llevar una dieta equilibrada, podría ser más eficaz para retrasar la aparición de canas.