Paro de ATE en aeropuertos afecta vuelos a Neuquén y Río Negro
Los trabajadores de ATE que operan en la Administración Nacional de Aviación Civil iniciaron un paro por reclamos salariales el 3 de septiembre, lo que afectará los vuelos a Neuquén y Río Negro. Aunque el Gobierno exigió mantener el 75% de los servicios, los trabajadores realizarán asambleas que interrumpirán la operatividad en horarios específicos.

El 3 de septiembre, trabajadores de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), organizados en la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), comenzaron un paro de 48 horas en protesta por la falta de avances en las negociaciones salariales. Esta acción se definió tras la última reunión paritaria con el Gobierno, que no produjo resultados satisfactorios para los trabajadores.
A pesar de que el Gobierno intimó al sindicato a garantizar al menos el 75% de los vuelos programados, ATE mantuvo su postura de llevar a cabo la medida de fuerza. Adicionalmente, se realizarán asambleas operativas que impactarán los servicios aéreos en horarios clave; es importante destacar que, durante este período, se priorizará la atención de vuelos sanitarios, humanitarios y otras situaciones de emergencia.
Las franjas horarias afectadas por el paro serán de 9 a 12 horas y de 18 a 21 horas. En esos momentos, se prevé una posible interrupción en la operación de vuelos, lo que incluye demoras, reprogramaciones y posibles cancelaciones. Fuera de estos horarios, las operaciones aéreas deberían volver a la normalidad, aunque se recomienda a los pasajeros consultar el estado de sus vuelos antes de dirigirse a los aeropuertos.
Este paro tendrá un alcance federal, afectando no solo a las provincias de Neuquén y Río Negro, sino también a otros puntos clave del sistema aéreo argentino como el Aeropuerto Internacional de Ezeiza y el Aeroparque Jorge Newbery. La protesta busca visibilizar la historia de la lucha de los trabajadores del sector por mejoras salariales y condiciones laborales dignas.
En Neuquén y Río Negro, se estima que cientos de pasajeros podrían verse afectados por esta situación, dado que los aeropuertos de la región suelen manejar un tráfico aéreo significativo, especialmente considerando la importancia de la zona para el turismo y los negocios vinculados a las industrias hidrocarburíferas, como Vaca Muerta. Esta medida de fuerza reitera el desafío que enfrentan los gremios ante un contexto económico que no ha reconocido los incrementos salariales necesarios.
Los delegados de ATE continúan instando a las autoridades a reanudar las negociaciones de manera urgente para evitar futuras interrupciones que impacten aún más en los servicios aéreos. Se espera que en las próximas horas se defina una respuesta por parte del Gobierno y una posibilidad de acercamiento entre las partes.